Barcelona es una ciudad que se disfruta también desde arriba. Sus terrazas —desde los tejados de los hoteles hasta los miradores gratuitos— ofrecen perspectivas del skyline mediterráneo que pocas ciudades del mundo pueden igualar.
La terraza del Hotel Arts
En el extremo de la Barceloneta, frente al mar. El rooftop bar del Hotel Arts es uno de los más elegantes de la ciudad. Cócteles desde 15€, vistas a 180 grados sobre el puerto y la Vila Olímpica.
La terraza del MNAC
El Museu Nacional d’Art de Catalunya, en el Palau Nacional de Montjuïc, tiene una terraza exterior con las mejores vistas del Eixample y el puerto. El acceso es gratuito con la entrada al museo.
El Turó de la Rovira (mirador gratuito)
Las antiguas baterías antiaéreas de la Guerra Civil en el Carmel. Sin instalaciones, sin bares, sin precio de entrada: solo 360 grados de vistas sobre toda Barcelona. Los fotógrafos lo conocen como «el mejor punto de la ciudad». A pie desde metro Alfons X (L4) en 20 minutos.
La Pedrera de noche
La terraza de la Casa Milà de Gaudí está abierta por las noches en primavera y verano con música en directo. Las chimeneas guerreras iluminadas, el Eixample brillando a los pies y el Mediterráneo al fondo: una de las experiencias más memorables de la ciudad.