Barcelona es una ciudad extraordinariamente cómoda para viajar con niños. Tiene playas accesibles, parques enormes, museos interactivos y una gastronomía que los niños suelen adorar.
El Parc de la Ciutadella
El parque urbano más grande del centro tiene el lago con los botes de remos (4€ por barca, hasta 4 personas), la cascada que diseñó Gaudí, los patos y los pavos reales que deambulan libres. El Zoo al lado para los más pequeños.
El CosmoCaixa
El mejor museo de ciencias de España para niños. La selva amazónica dentro del edificio —con un árbol real de 20 metros, tortugas de río y pirañas— es el gancho perfecto. El planetario tiene programas desde 3 años. Entrada: 6€, menores de 16 gratis.
El Tibidabo
El parque de atracciones en la cima del Tibidabo es una institución familiar barcelonesa desde 1901. Atracciones para los más pequeños y las vistas más amplias de la ciudad.
La playa
La Barceloneta tiene acceso fácil en metro. Para más espacio y menos gentío, la Nova Icària o la Bogatell son mejores opciones con niños. El servicio de socorrismo funciona de junio a septiembre.
La gastronomía infantil
El pa amb tomàquet con pernil es el aperitivo universal. Las croquetes, el arròs negre y los calamars a la romana son perfectos para niños aventureros.