Barcelona es una ciudad inherentemente romántica: el Mediterráneo, la luz, la arquitectura, la gastronomía. Estos son los mejores rincones para celebrar el amor en la ciudad.
Los rincones más románticos
El Parc de la Ciutadella al atardecer: el lago, los patos, la cascada de Gaudí y la luz dorada de la tarde. El barco de remos está a 4€.
La Barceloneta al amanecer: el mar al despertar, sin turistas, con el olor del agua salada y el café de los primeros bares abriendo.
El Fossar de les Moreres: la pequeña plaza junto a Santa Maria del Mar, con el eterno fuego en homenaje a los caídos de 1714. Un rincón íntimo y cargado de historia.
El mirador del Turó de la Rovira: las antiguas baterías antiaéreas, con 360 grados de vistas sobre Barcelona. Sin barandillas, sin turistas organizados, solo la ciudad a tus pies.
Cenas románticas sin arruinar el presupuesto
El secreto es reservar un menú degustación entre semana: los restaurantes de nivel tienen precios significativamente más bajos de lunes a jueves. Disfrutar de 7 platos en un restaurante de nivel puede costar menos de 90€ por persona.
Una noche especial
Los conciertos de cámara en la Basílica de Santa Maria del Mar, con el gótico iluminado y la acústica perfecta del espacio, son una de las experiencias más íntimas que ofrece la ciudad.