El Carnaval de Barcelona tiene algo que los otros no tienen: el carácter barcelonés. Irreverente, creativo, con mucho humor catalán, transforma la ciudad durante una semana en un escenario de disfraces imposibles, música en las calles y una energía difícil de encontrar en otro momento del año.
La Gran Rua
El desfile principal recorre el Passeig de Gràcia, con carrozas elaboradas, grupos de disfraces coordinados, música en directo y una participación masiva. Los grupos compiten por la mejor carroza y la propuesta más creativa. El humor político siempre tiene protagonismo.
El Carnaval de los barrios
Las ruas de barrio son más íntimas y auténticas. La de Gràcia tiene un carácter artístico y bohemio; la del Poble Sec es la más familiar; la del Raval es la más multicultural. En todas, la participación es libre: ponte un disfraz y únete.
El Enterrament de la Sardina
El último acto del Carnaval: el miércoles de Ceniza, una procesión de luto burlesco entierra una sardina en el Born, entre lloros fingidos y risas reales. Fin oficial de la fiesta y vuelta a la normalidad hasta el año siguiente.