Semana Santa en Barcelona es una experiencia de contrarios: la solemnidad de las procesiones en el Barri Gòtic y la alegría de las playas que empiezan a desperezarse, los restaurantes llenos de familias catalanas y los museos con la tranquilidad de la temporada media.
Las procesiones
Barcelona no tiene la tradición procesional de Sevilla o Málaga, pero sus cofradías celebran los actos de la Semana Santa con recorridos por el Barri Gòtic y el Born. El Viacrucis del Jueves Santo por el barrio gótico, con las cofradías en silencio y las calles medievales iluminadas, es una escena de gran belleza.
El Viernes Santo: silencio en la ciudad
El Viernes Santo es festivo en Cataluña. Muchos comercios cierran y hay una tranquilidad inusual en las calles del centro. Es el mejor día del año para fotografiar Barcelona sin gente.
La Mona de Pascua
La tradición catalana más sabrosa: la Mona es una tarta o pastel elaborado que los padrinos regalan a sus ahijados el Domingo de Pascua. Las pastelerías barcelonesas compiten cada año con creaciones cada vez más espectaculares. Pasearse por las pastelerías del Eixample la semana antes de Pascua para ver los escaparates es un plan en sí mismo.
Las playas en Semana Santa
Las temperaturas en marzo oscilan entre 15°C y 18°C: frío para bañarse, pero perfecto para caminar por el paseo marítimo. Los chiringuitos empiezan a abrir este fin de semana.