Barcelona está en el centro de una de las comarcas más diversas de Europa. En una hora en tren o coche tienes montaña, mar, vino y patrimonio histórico. Estas son las tres escapadas de un día que no fallan.
Montserrat: la montaña sagrada
A 50 kilómetros de Barcelona, la montaña de Montserrat es uno de los paisajes más espectaculares de Cataluña: agujas de roca calcárea que se elevan hasta los 1.236 metros. En la cumbre, el monasterio benedictino de Santa Maria de Montserrat alberga a la Moreneta, la patrona de Cataluña.
Cómo llegar: R5 desde Plaça Espanya (1h10), con enlace al teleférico o al funicular. Precio combinado: 25-35€.
Sitges: playa, arte y libertad
A 38 kilómetros por la costa, Sitges es el destino de escapada favorito de los barceloneses desde finales del siglo XIX. Pintores modernistas como Santiago Rusiñol convirtieron la villa en colonia artística; hoy es famosa por sus playas, su festival de cine y su ambiente abierto.
Cómo llegar: R2 Sud desde Passeig de Gràcia (40 min).
El Penedès: vino en la fuente
La comarca del Penedès produce el 95% del cava español. Bodegas como Torres, Codorníu o Freixenet ofrecen visitas con cata incluida desde 12€. En tren desde Barcelona en menos de una hora.