El Eixample de Barcelona es el museo de arquitectura al aire libre más grande del mundo. Sus 550 manzanas octogonales concentran más de cien edificios modernistas. Esta es la ruta a pie para verlos sin pagar entrada a nada.
La manzana de los prodigios
El Eixample fue diseñado por Ildefons Cerdà en 1860 con una cuadrícula revolucionaria: manzanas cuadradas con chaflanes en las esquinas. Sobre esa cuadrícula, los grandes arquitectos del modernismo catalán construyeron durante cincuenta años.
Los imprescindibles
- Casa Batlló (nº 43): Gaudí, 1906. La fachada desde la acera de enfrente ya merece el viaje.
- Casa Amatller (nº 41): Puig i Cadafalch, 1900. La tienda de chocolate en planta baja permite asomarse al vestíbulo.
- Casa Milà (nº 92): Gaudí, 1912. La fachada ondulada y las chimeneas de la terraza son icónicas.
- Palau de la Música Catalana: Domènech i Montaner, 1908. Patrimonio de la Humanidad. La sala de conciertos más hermosa de Europa.
- Hospital de Sant Pau: Domènech i Montaner, 1902-1930. Conjunto más grande del modernismo catalán. Patrimonio de la Humanidad.
El consejo
Haz la ruta a primera hora de la mañana o al atardecer: la luz sobre las fachadas modernistas a esas horas es extraordinaria. Y lleva una botella de agua: el Eixample tiene poca sombra en verano.