La Navidad en Barcelona tiene un carácter propio que la distingue del resto de España y de Europa. Las tradiciones catalanas son antiguas, originales y a veces sorprendentes para quien viene de fuera.
Las luces de Navidad
El encendido oficial de las luces suele producirse a finales de noviembre. El Passeig de Gràcia, la Rambla, el Born y la mayoría de los barrios se iluminan con decoraciones que cada año cambian de diseño.
El Tió de Nadal
El Tió —un tronco de madera con carita pintada y un gorro rojo— es uno de los personajes más queridos de la Navidad catalana. Los niños lo alimentan durante semanas y la noche de Navidad lo golpean con palos mientras cantan una canción para que «cague» regalos. Sí, lo has leído bien. Y sí, es adorable.
El Caganer
La figura que defeca es parte indispensable del pessebre (belén) catalán desde el siglo XVII. La teoría es que fertiliza la tierra para el año siguiente. Hoy se hacen caganers con la efigie de políticos, futbolistas y celebridades.
La Noche de Reyes
El 5 de enero, la Cavalcada dels Reis Mags recorre Barcelona. Los tres Reyes Magos llegan en barco al puerto y recorren la ciudad en carrozas lanzando caramelos a los niños. Es el momento culminante de la Navidad para las familias barcelonesas.