Barcelona tiene tradición navideña propia: la Fira de Santa Llúcia, el Pessebre Vivent, los Tió y los Caganer. Y también mercados navideños que combinan lo tradicional catalán con lo que esperas de cualquier gran ciudad europea.
Fira de Santa Llúcia (desde el 27 de noviembre)
El mercado navideño más antiguo de Barcelona: lleva celebrándose desde 1786 frente a la Catedral del Barri Gòtic. Los puestos venden figuras del pessebre (belén), árboles de Navidad y, sobre todo, el Caganer: una figura que defeca, símbolo de fertilidad y buena suerte en la tradición catalana. Los hay de todas las personas famosas imaginables.
Fira de Nadal de la Sagrada Família
En la plaça de Gaudí, frente a la fachada de la Pasión. Puestos de artesanía, figuras de belén y productos gastronómicos. El contexto arquitectónico es inmejorable.
Mercat de Nadal del Born
En el Passeig del Born, con productos de diseño, artesanía local y un ambiente más creativo que los mercados tradicionales. Ideal para regalos originales.
Gastronomía navideña catalana
Imprescindibles: el torró (turrón catalán), los neules (barquillos de Navidad), el escudella i carn d’olla (el cocido catalán de Nochebuena) y el cava del Penedès para brindar.