La Boqueria es famosa en todo el mundo, y con razón: es espectacular. Pero en agosto está tan llena de turistas que los mismos barceloneses la evitan. La buena noticia es que la ciudad tiene más de cuarenta mercados municipales, y algunos son mejores que el original.
Mercat de Santa Caterina
En el Born, con su espectacular cubierta ondulada diseñada por Enric Miralles, el mercado de Santa Caterina es el favorito de muchos barceloneses. Productos frescos de calidad, poca cola, ambiente de barrio. El techo de colores es una obra de arte en sí misma.
Mercat de l’Abaceria (Gràcia)
En la parte alta de Gràcia, este mercado es el corazón del barrio. Los martes y viernes hay puestos de fruta y verdura en la calle. Muy poco turismo, mucho barrio.
Mercat de Galvany (Eixample esquerre)
Reformado hace pocos años, Galvany combina puestos tradicionales con propuestas gastronómicas modernas. Zona de restauración interior donde puedes desayunar o tomar el vermut entre gente del barrio. Sin colas.
Mercat de les Corts
En el barrio de les Corts, lejos del circuito turístico. Uno de los más auténticos de la ciudad. Aquí vienen a comprar los que viven en el barrio, no los que lo visitan.
Mercat de Sarrià
Pequeño, íntimo, con productos de altísima calidad. En el pueblo de Sarrià, que aunque forma parte de Barcelona mantiene una escala y un carácter casi rural.